Maternidad
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Hoy me miré al espejo y, por un momento, no me reconocí. El cabello recogido a medias, las ojeras profundas, la blusa manchada de jugo. Esa mujer ahí… era yo. Pero también era alguien más. Alguien cansada. Alguien que se esfuerza por sostenerlo todo. Ser madre ha sido lo más hermoso y también lo más…